Nuestra primera cita

Llegó el día. A penas un haz de luz entraba por la ventana, pero era suficiente para iluminar toda la habitación. Aun con la ansiedad, pude comer algo y estar tranquila, esperando la hora de nuestro primer encuentro. Lo habíamos imaginado y esperado tanto tiempo! Con una sonrisa nerviosa me coloree las mejillas y laSigue leyendo “Nuestra primera cita”