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  • Novena a Nuestra Señora de la Dulce Espera

    Oración para quienes desean o esperan un hijo

    Fuente: Catholic.net

    http://www.es.catholic.net/aprendeaorar/688/2097/articulo.php?id=23410

    Para realizar los nueve días

    1.Señal de la cruz

    En el nombre de Padre, del hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

    2.Para arrepentirse de los pecados.

    Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad,
    Por tu gran compasión, borra mis faltas !
    Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,
    Y renueva la firmeza de mi espíritu.
    No me arrojes lejos de tu presencia,
    Ni retires de mí tu Santo Espíritu.

    Nuestra Señora de la Dulce Espera,
    Ruega por nosotros y por nuestros hijos

    3.Seguir la reflexión propia de cada día.

    Día Primero
    El Señor nos regala la vida

    El ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «Alégrate! Llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras ella quedó desconcertada y se preguntaba que podía significar ese saludo. Pero el Angel le dijo: «No temas María porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús»… Dijo María: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra»(Lc 1, 28-31 y 38)

    Reflexión

    María pronunció estas palabras por medio de la fe. Y así, a través de María, la Vida vino a nosotros . Ella, plenamente mujer, se confió a Dios sin reservas, se mostró completamente dispuesta a la acción del Espíritu Santo y en esta respuesta se entregó a cooperar con la Gracia de Dios

    Oración

    Al comenzar este primer día de la novena, te expresamos Madre, nuestro amor. Venimos con confianza a pedirte por nuestras necesidades, haz que te imitemos en tu Sí a Dios.
    Comprende nuestro pedido, atiéndelo.

    A cada intención respondemos :

    Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor Por todos los padres y madres que esperan un hijo.
    Por la intención con que rezamos esta novena: Ave María

    Día segundo
    El Señor nos invita a ponernos al servicio de la vida

    En aquellos días María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel llena del Espíritu Santo, exclamó : «Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre»! Feliz de ti por haber creído que se cumplirá todo lo que te fue anunciado de parte del Señor. (Lc. 1, 39-45)

    Reflexión

    Las palabras de Isabel «Feliz de ti por haber creído» se aplican no sólo a aquel momento concreto de la anunciación, sino a toda la vida de María. En su peregrinar hacia Dios, María recorrió un camino de fe a lo largo de toda su vida. Y lo hizo de modo heroico. En su «obediencia de fe» ella se abandonó a Dios y «esperando contra toda esperanza, creyó» cada día, en medio de todas las pruebas y contrariedades.

    Oración

    María, madre de Jesús y madre nuestra, intercede ante tu Hijo y enséñanos a amar y servir a los demás. Que siguiendo tu ejemplo de disponibilidad, sepamos aceptar la vida como el don gratuito que Dios nos ha dado; y que podamos proteger, nutrir, y acoger a aquel niño que recibamos como hijo. Que podamos recorrer con fe y esperanza los caminos que nos llevan a cumplir la voluntad del Padre.

    A cada intención respondemos:

    Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor Por los que desean recibir la gracia de un hijo.
    Por la intencion con que rezamos esta novena.

    Rezamos

    Bendita seas María, Virgen y Madre,
    El Señor te llenó de gracia y alegría
    En la dulce Espera de Jesús.
    Te rogamos por los esposos
    Que desean el Don de un hijo,
    Ayúdalos en esta esperanza
    A apoyarse mutuamente en el camino de la vida.

    Día Tercero
    Dios hace maravillas con nuestra vida

    María dijo entonces:
    Mi alma canta la grandeza del Señor,
    Y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador,
    Porque El miró con bondad la pequeñez de su servidora.
    En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
    Porque el todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas :
    Su nombre es Santo!! (Lc 1, 46-50)

    Reflexión

    Cuando Isabel saludó a la joven pariente que llegaba de Nazaret, María respondió con el Magnificat. Es la alabanza de todo su ser hacia Dios, expresada de forma poética, pero sencilla. Sus palabras están inspiradas en muchos textos sagrados del pueblo de Israel y reflejan el gozo de su espíritu, la felicidad que le provoca ser consciente de que en ella se realiza la promesa hecha «en favor de Abraham y su descendencia por siempre».

    Oración

    María, madre de Jesús, enséñanos a rezar con fe, con apertura de corazón y sencillez. No sólo por nuestras necesidades sino también por las de todos aquellos que sufren y necesitan de nosotros y de nuestra palabra de esperanza. Que de nuestra boca, como de la tuya, broten palabras de alabanza hacia el Creador y Dador de vida.
    Dios Padre Nuestro, rico en amor y misericordia, que este tiempo de espera se transforme en una oportunidad de crecer en nuestra fe y nuestra entrega a los demás. Que podamos encontrar momentos de alegría y felicidad y los compartamos con quienes nos rodean.

    A cada intención respondemos:

    Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor Por todos los bebés que crecen y se preparan para nacer
    Por la intención con que rezamos esta novena.

    Padre Nuestro…

    Día Cuarto
    «…Y llegó el momento de ser madre»

    Mientras se encontraban en Belén le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue. Lc 2, 6 – 7

    Reflexión

    María da su consentimiento a la elección de Dios, para ser la madre de su Hijo por obra del Espíritu Santo Y toda su existencia está marcada por la certeza de que Dios está a su lado y la acompaña con su providencia benévola.
    Nuestra Señora de la Dulce Espera, ayúdanos a ser sencillos y pobres de corazón para alimentarnos de tu amor y crecer en fe y esperanza. Sabiendo que todo lo debemos esperar de tu Hijo, nuestro Salvador.
    Ayúdanos que a semejanza tuya vivamos con la certeza, de que Dios está a nuestro lado y nos acompaña con su divina providencia.

    A cada intención respondemos : Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor Por el momento del parto y del nacimiento.
    Por las intenciones particulares con que rezamos esta novena.

    Oración a la Virgen de la Dulce Espera

    Virgen María, Madre de Dios,
    que cobijaste en tu seno al Salvador,
    te pedimos que nos protejas en este momento,
    en que confiadamente esperamos un hijo, para que podamos aceptarlo con amor;
    educarlo de modo que «crezca en sabiduría,
    estatura y gracia» ante los ojos de Dios;
    y conducirlo con nuestro ejemplo a la casa del Padre.
    Amen.

    Día Quinto
    Nuestro hijo, plan de amor de Dios Padre

    Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a las fiestas según la costumbre, y cuando estas terminaron se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.Al tercer día lo encontraron, en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas : todos los que oían quedaban desconcertados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo quedaron extrañados, y le dijo su madre : Hijo ¿Por qué te has portado así con nosotros? Mira con que angustia te buscábamos tu padre y yo!! El les contestó: – ¿Por qué me buscaban ? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre? Ellos no entendieron lo que les decía. El regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón. Lc 2, 41 y 46 – 50

    Reflexión

    Durante los años de su vida oculta en Nazaret, Jesús «vivía sujeto a ellos» (Lc. 2,51): sujeto a María pero también sujeto a José, porque este hacía las veces de padre ante los hombres; de ahí que el hijo de María era considerado también por la gente como «el hijo del carpintero» (Mt. 13,55).
    Cuando el evangelista nos dice que «Ellos (José y María) no entendieron lo que les decía» pone de relieve que aún su madre vivía en la intimidad con el misterio de Jesús, hijo de Dios, sólo por medio de la fe. «Feliz la que ha creído».

    Oración

    Jesús, concédenos comprender, con la ayuda de tu gracia, aquellas cosas y situaciones que se nos van presentando en la vida.
    María, madre de los vivientes, que acogiste la Vida en nombre de todos y para el bien de todos, guíanos en el camino, protege a nuestros hijos y familias. Enséñanos a estar en las cosas del Padre.

    A cada intención respondemos
    Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor Por nuestros hijos.
    Por nuestras familias.
    Por las intenciones particulares con que rezamos esta novena.

    Padre nuestro

    Día sexto
    María, nuestra madre, está atenta a nuestras necesidades

    Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Y Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y, como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo : «No tienen vino». Jesús le respondió : Mujer ¿Qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía. Pero su madre dijo a los sirvientes : «Hagan lo que El les diga.» (Jn 2, 1-5)

    Reflexión

    María manifiesta una maternidad nueva, según el espíritu, cuando va al encuentro de las necesidades del hombre. En Caná de Galilea se muestra solo un aspecto concreto de la indigencia humana, aparentemente pequeño y de poca importancia («no tienen vino»). Pero esto tiene un valor simbólico. María se pone entre su Hijo y los hombres en la realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos. En su papel de madre, se pone «en medio», se hace mediadora. Ella intercede por los hombres y se pone como portavoz de la voluntad de su Hijo: «Hagan lo que él les diga».

    Oración

    María, madre del amor hermoso, intercede para que Jesús atienda nuestras necesidades. Enséñanos a hacer todo lo que Él nos dice y a pedir en la oración el conocimiento que todavía nos falta para tener el gusto profundo de las cosas de Dios. Que sepamos ver las necesidades de los que nos rodean y podamos brindarnos generosamente, ayudando a quienes, en este momento fundamental, de sus vidas se encuentran solas y desamparadas.

    A cada intención respondemos:

    Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor Por las madres que están solas.
    Por los padres que no tienen trabajo.
    Por la intención particular con que rezamos esta Novena.

    Ave María

    Día Séptimo
    Tu hijo también tiene una misión

    Todavía estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera trataban de hablar con Él. Alguien le dijo : «Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte» Jesús les respondió «¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos? Y señalando con la mano a sus discípulos agregó «Estos son mi madre y mis hermanos, porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre». (Mt 12, 46-50)

    Reflexión

    María es la primera entre «aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen» Y por eso, aquella bendición pronunciada por Jesús se refiere en primer lugar a ella. María se convierte, en cierto sentido, en la primera «discípula» de su Hijo y por medio de su fe descubre otro sentido de su maternidad: una nueva maternidad según el espíritu y no únicamente según la carne.

    Oración

    Madre nuestra, Señora de la Dulce Espera, nos enseñas que más importante que el vínculo carnal es la relación que nace y se forma por cumplir con lo que Dios nos pide. El amor se construye día a día, así queremos servir al Señor y aceptar su voluntad. Que podamos testimoniar el significado del amor auténtico diciendo cada día que sí. Acuérdate de las familias que han abierto su corazón a la adopción, ayúdalos en la alegría de su generosidad a que puedan gustar los hermosos nombres de padre y madre. Que teniéndote a vos como modelo incomparable de acogida y cuidado de la vida puedan dar gracias cada día, por esa vida que se les entrega.

    A cada intención respondemos

    Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor Por los que desean adoptar
    Por la intención particular con que rezamos esta Novena.

    Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

    Día Octavo: Amar a Dios por sobre todas las cosas

    Cuando Jesús terminó de hablar, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y dijo : «Feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron» Jesús le respondió : «Felices más bien los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica.» (Lc 11, 27-28)

    Reflexión

    Esta frase constituía una alabanza para María como madre de Jesús según la carne. A través de aquellas palabras ha pasado rápidamente por la mente de la muchedumbre, al menos por un instante, el evangelio de la infancia de Jesús. Es el evangelio en que María está presente como la madre que concibe a Jesús en su seno, lo da a luz y lo amamanta maternalmente: la madre-nodriza a la que se refiere aquella mujer del pueblo. Gracias a esta maternidad, Jesús es un verdadero hijo del hombre. Jesús con su respuesta quiere quitar la atención de la maternidad entendida sólo como vínculo de carne, para orientarla hacia aquel misterioso vínculo del espíritu, que se forma en la escucha y la observancia de la palabra de Dios.

    Oración

    María, muchachita de Nazaret, vos que viviste las dimensiones de lo humano y de lo femenino de manera perfecta, intercede por nosotros, para que seamos atentos escuchas de la Palabra de Dios. Aleja de nosotros todo lo que nos impida practicar lo que Jesús nos enseñó. Pon en nuestra boca, tus palabras, tus intenciones y todo lo que pueda abrir nuestro corazón al bien y al amor.

    A cada intención respondemos:

    Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor Por que las mujeres puedan amamantar a sus hijos, dándoles su leche y amor.
    Por que todos los padres puedan ayudar a crecer a los hijos.
    Por la intencion con que rezamos esta novena.

    Rezamos:

    Oh, María, aurora del mundo nuevo
    a Ti confiamos la causa de la vida
    Haz que quienes creen en tu Hijo
    sepan anunciar con firmeza y amor
    a los hombres de nuestro tiempo
    el Evangelio de la Vida.
    Alcánzales la gracia de acogerlo
    como don siempre nuevo
    La alegría de celebrarlo con gratitud
    durante toda su existencia
    y la valentía de testimoniarlo
    con confianza.

    Día Noveno
    Jesús nos da a María como madre

    Al ver a la Madre y cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo : «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». (Jn 19, 25-27)

    Reflexión

    La maternidad de María, que se convierte en herencia del hombre, es un don: un don que Cristo mismo hace personalmente a cada hombre. A los pies de la cruz comienza aquella especial entrega del hombre a la madre de Cristo. La entrega es la respuesta al amor de una persona y, en concreto, al amor de la madre. Por eso, a través de los siglos, de entre los diversos pueblos y naciones de la tierra, el hombre se dirige a María, con veneración y confianza, como quien se dirige a su madre, y busca en su fe el sostén para la propia fe.

    Oración

    María Santísima, Madre de Jesús y Madre nuestra, sabemos que nos acompañas en el camino de la vida intercediendo por nosotros y por nuestras necesidades, danos un corazón fuerte y generoso. Gracias porque cada uno de nosotros somos participes de la vida de Dios.
    Te pedimos que nos enseñes a respetar, proteger y defender la vida, especialmente la más débil e inocente.
    Inspira y protege especialmente a aquellos hombres y mujeres que condicionados por el medio y las circunstancias que los rodean, no llegan a ver que la vida es siempre un bien. Que ellos sepan que «Ninguna cosa es imposible para Dios» (Lc. 1,30 37) y se entreguen con confianza a su providencia benévola.
    Bendícenos y guíanos en este camino para poder florecer en virtud y santidad. Confiamos en tu intercesión y esperamos con fe que Jesús nos conceda lo que pedimos.

    A cada intención respondemos:

    Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor Por los bebés no deseados, sus madres y padres.
    Por los niños abandonados.
    Por los que sufren.
    Por las intenciones particulares con que rezamos esta Novena.

    Oración a la Virgen de la Dulce Espera

    Virgen María, Madre de Dios, que cobijaste en tu seno al Salvador,
    te pedimos que nos protejas en este momento,
    en que confiadamente esperamos un hijo, para que podamos aceptarlo con amor;
    educarlo de modo que «crezca en sabiduría, estatura y gracia» ante los ojos de Dios;
    y conducirlo con nuestro ejemplo
    a la casa del Padre.
    Amen.

  • Los 10 Nuncas del Matrimonio

    Los 10 Nuncas del Matrimonio

    A pesar de tener poco tiempo de casada, he tenido la bendición de recibir consejos de muchas personas.

    Con base en esto y en mi propia experiencia, he aquí las 10 cosas que NUNCA debemos permitir en el matrimonio, sin importar cuánto tiempo haya pasado desde que dijimos SI para toda la vida…

    1. Nunca cuentes a tu familia los problemas con tu esposo

    La ropa sucia se lava en casa, reza un dicho muy sabio. Es mejor que los problemas se hablen y se resuelvan entre tú y tu esposo. Involucrar a terceros, solo complica las cosas, ya que aunque la tormenta pase, los miembros de tu familia siempre lo recordarán, o peor aún, tomarán partido de forma poco objetiva.

    2. Nunca hables mal de tu esposo con nadie

    Este punto está relacionado con el primero. Si tienes algún problema con tu esposo, la comunicación sincera y oportuna es la mejor solución. Si deseas consejo, busca a alguien neutro, ajeno a la familia, de preferencia a un director o asesor espiritual o alguna pareja con más experiencia.

    3. Nunca veas a tu esposo como un enemigo

    Recuerda siempre que tu esposo y tú son un equipo. Ambos deben trabajar juntos para resolver sus problemas, no culparse ni agredirse el uno al otro. Trata de atacar al problema y no a la persona. Toma en cuenta que ceder en algunos aspectos ayudará a tu relación.

    4. Nunca te duermas sin terminar una discusión

    A veces la indiferencia o el silencio parecen resolver los problemas, pero esto no es cierto. La mejor herramienta es la comunicación oportuna, cuando ambos tengan sus pensamientos claros y fríos. Tómate un tiempo para meditar antes de hablar, pero no dejes que la discusión termine hasta el día siguiente, esto sólo empeorará las cosas.

    5. Nunca recuerdes discusiones, desacuerdos o personas del pasado

    Deja atrás el pasado. No caigas en la tentación de mencionar o traer al presente aspectos olvidados de tu relación matrimonial, que puedan generar más problemas. Tu principal motivación debe ser resolver el problema, no volverlo más grande.

    6. Nunca discutas frente a tus hijos

    Los hijos deben ser un factor de unión en el matrimonio. Una pelea frente a ellos no solo puede generar inseguridad a tus hijos, sino también efectos a largo plazo como agresividad, ansiedad y depresión.

    Si tienes algo que discutir, busca el momento adecuado, que puede ser al final del día, cuando los niños duermen. Si no puedes esperar, busca un lugar donde puedan hablar sin ser escuchados. Claro, está de más decir, evitar los gritos y no elevar la voz.

    7. Nunca digas “Te lo dije”

    Evita mencionar esta frase dentro de una discusión, ya que solo causará elevar los ánimos y hará más difícil arreglar el desacuerdo. Si tú en efecto le advertiste sobre algo en específico, y él no tomo en cuenta tus observaciones, el recordárselo no facilita las cosas. Lo que puedes hacer es mostrarle apoyo ante esta dificultad y hacerle ver que de todo podemos aprender, para no volver a cometer dos veces el mismo error.

    8. Nunca hables ni pienses en singular

    Desde el momento en que ambos dijeron “acepto” se convirtieron en una sola carne y una sola alma. Esto también implica compartir los bienes materiales, por lo que debes pensar siempre en plural al tomar decisiones, principalmente las que implican dinero. La prioridad debe ser el bienestar y tranquilidad de la familia, antes que las necesidades y caprichos personales de cada uno.

    9. Nunca pongas a tus hijos antes que a tu esposo

    Si bien es cierto los hijos demandan atenciones y cuidados de parte de la madre, debes tener siempre claro que la prioridad debe ser tu esposo. Si tú y tu esposo están bien como pareja, tus hijos lo estarán. Su armonía y alegría genera un ambiente estable y feliz para tus hijos. Cada día debe estar lleno de detalles para volver a enamorar a tu pareja, resaltando sus virtudes y no sus defectos.

    10. Nunca dejen de orar juntos

    Por último, pero lo más importante, coloca a Dios como centro de tu vida matrimonial y familiar. Si Dios está presente en si vida cotidiana y en todas sus decisiones, ten por seguro que el amor reinará en tu hogar.

    La oración debe ser pilar fundamental de cada momento y acción del día, buscando santificar hasta el mas mínimo detalle. Esto fortalecerá el alma de tu familia y la defenderá en los momentos de crisis.

  • Matrimonio para un tiempo nuevo

    Libro Matrimonio para un tiempo nuevo
    Autor del libro: Antonio Vázquez

    Con un tono familiar y muy pedagógico, el autor de este libro de 257 páginas, nos introduce ágilmente en el tema del matrimonio, dejando a un lado su romanticismo y brindando una perspectiva amplia y práctica de lo que él llama “un proyecto de vida”.

    El libro comienza ubicando al lector en el contexto actual, realidad en donde el matrimonio es visto como una opción más y en donde se ha perdido el respeto a la familia y los valores familiares. En ese marco, lograr un matrimonio pleno y feliz se dificulta, según el mismo libro, no importa en qué etapa nos encontremos, si es noviazgo, recién casados o con muchos años de unión matrimonial, la formula es la misma.

    Lo primero es entender las diferencias naturales entre hombre y mujer, ya que la tolerancia y comprensión son pilares esenciales en cualquier relación, y en este caso, en el matrimonio esas diferencias deben llevar a la pareja a la complementariedad, respeto y amor de lo que el otro es y yo no soy, en eso radica la riqueza de la unión.

    Previstas estas diferencias, el autor desarrolla tópicos como el amor, trabajo y familia, la importancia de la comunicación, la presencia de los hijos y la sexualidad en el matrimonio, visto como una vocación, en donde las dificultades no faltarán. El reto es como se enfrentan todas esas desavenencias y la capacidad de convertirlas en oportunidades y bendiciones.

    El libro está dividido en 3 partes y luego de cada una, se desarrolla un apartado con ejemplos, casos para reflexionar y discutir, y consejos prácticos que no se deben olvidar. Al final también se incluye una guía de trabajo individual para que cada persona que lo lea pueda analizar su situación particular, a la luz de cada reflexión realizada en el texto.

    La visión novedosa de este autor radica en que brinda herramientas de uso cotidiano para que, independiente del tiempo de matrimonio, hombres y mujeres puedan construir juntos un hogar, donde reine la armonía y la paz que da la presencia de Dios.

  • De abuelos y nietos (primera parte)

    Hay quienes dicen que se es hijo hasta que se es padre, y yo comparto este pensamiento. Cuando se tiene la bendición de tener un hijo, se abre una ventana nueva y se tiene una perspectiva totalmente diferente de esos a quienes antes llamábamos padres y que ahora llamamos abuelos.

    Este cambio se refleja en todos los sentidos, en lo personal y en lo familiar. Se incrementa la interacción con ellos y el tiempo y la calidad de tiempo que se comparte, más cuando el nieto o nieta en cuestión es el primero en la familia. Dejan de ser solo padres y se vuelven más evidentes otras facetas como las de maestros, enfermeras y consejeros.

    Pero más allá del compartir que, con la llegada del bebé se vuelve literalmente cotidiano, el cambio más profundo radica en cómo ves a tus padres, lo que eran para ti antes de este gran suceso y lo que llegan a ser, luego del nacimiento de tu hijo.

    Su imagen se vuelve más profunda, espesa, con sustancia. Ese amor que sabías que existía entre tú y tus padres se ha materializado. Se puede tocar y late, o mejor dicho, arde en tu corazón como nunca antes.

    Ya no asumes cuánto te aman tus padres, cuánto amor existe en ese “te quiero” o “te amo” que te dicen y te han repetido desde que tienes memoria, nunca esas dos palabras habían tenido tanto sentido en tu corazón. Ese mismo amor es el que tú sientes por tu hijo, ahora sabes realmente qué es amar de esa manera y todo lo que implica.

    Esta revelación explica muchas cosas: los regaños sin razón aparente, los silencios incómodos en la mesa o en el auto, los desvelos y levantadas temprano (y nosotros como hijos sin saberlo).  Ese sacrificio de toda una vida se vuelve tan claro y tan actual que da miedo.

    Ese “no te metas en mi vida” que algún día dirá ese hijo que ahora tenemos en nuestros brazos, no solo te llevará a pensar “algún día lo entenderás”, sino a meditar en silencio cuántas veces tal vez lo dijimos a nuestros propios padres, sin entender. En ese momento ir hacia ellos y decir un “lo siento”, significará más que hace 10 años.

    Por eso y por lo que me falta por vivir como madre… gracias a mis abuelos por sus cuidados y su cariño, y gracias a mis padres porque ahora los amo y admiro más que antes…todo lo que pueda decir me parece pequeño…gracias Daniela.

  • Mamá bloguera

    Mi nombre es Beatriz de Echeverria y me considero, orgullosamente, una mamá bloguera.

    Tengo 29 años y soy Comunicadora Social de profesión. Aunque las letras no son ajenas en mi carrera, la vida me ha llevado a cosechar experiencia profesional en el área de la comunicación institucional y el mercadeo.

    Fue en el 2009, cuando vino a mi mundo Daniela, mi primera hija; cuando la inquietud de escribir nació con ella.

    Cuando dejo mi trabajo, y me dedico en cien por ciento a cuidar de mi princesa, la vida se transforma maravillosamente.

    De Familia, dos puntos comenzó como un espacio de expresión personal, donde plasmaba mis experiencias e ideas relacionadas con mi experiencia como madre.

    Desde que tuve mi segundo hijo Roberto, mi visión de la vida y mi blog han evolucionado. Este rincón, que era antes solo para mi y mi familia, busca ahora ser una ventana a diferentes temas que orienten y ayuden a otras madres y padres que desean profundizar, no solo en temas relacionados con los hijos y la maternidad, sino también a fortalecer los valores en la familia.

    En mi blog encontrarán artículos sobre temas relacionados con la maternidad, relación padres e hijos, Dios en la familia, la mujer en el mundo de hoy, y también un rincón donde recomiendo algunos libros que voy leyendo y que me parecen interesantes y útiles.

    Por  otro lado, en Snacks para el corazón publico frases que me gustan y que leo en diferentes fuentes o que llegan a mi mente en diferentes momentos de mi vida.

    Espero disfruten leer estos artículos y ocurrencias, que forman parte importante en mi vida, tanto como yo disfruto investigando y escribiendo.

  • De abuelos y nietos (segunda parte)

    La relación entre un abuelo y un nieto es todavía un misterio que estoy comenzando a entender (aunque tengo 27 años de ser nieta, no es lo mismo ver el fenómeno como espectadora).

    Cuando sus miradas se encuentran es como si se conocieran desde siempre, como si el mundo se detuviera en ese instante y las palabras sobraran. Ese momento romántico se vuelve perfecto cuando es interrumpido por una carcajada infantil, que ilumina el espacio.

    Y es que esa complicidad espontánea que existe entre ambos no se enseña, solo se va perfeccionando con el tiempo.

    Abuelo y nieto son como los extremos de una misma cuerda, los separa una brecha natural que dan los años, pero al encontrarse el uno con el otro se entrelazan de una manera perfecta, cerrando el círculo infinito de la vida.

    Porque el abuelo ve reflejado a su hijo o hija en la mirada inocente del nieto, en un instante, pero ve la eternidad de lo que fue y de lo que nunca pudo ser.

    Ese amor incondicional del padre se vuelve indescriptible cuando viene del abuelo, quien es padre al cuadrado. Ama el doble, abraza, besa y consiente el doble, sin responsabilidades ni compromisos, solo por el simple hecho de amar.